Archivo de la categoría: pueblin

Entre mujeres niños y ancianos

Hoy operaban a Deva, me iba a dormir, pero se me ha agitado el alma pensando en como habrá ido la operación… una niñita de casi un año enfrentada ya a todo un quirófano. Los avances científicos han sido tan grandes y tan beneficiosos para nosotros mismo, que hoy en día, aún sin dejar de ser un duro y arriesgado proceso, las esperanzas de éxito son muy alentadoras. Ojalá que sea así.

Un amigo de un amigo, me contaba su experiencia de una página de citas a través de internet… lo que más le llamaba la atención era como todas las mujeres que estaban “allí dentro”, eran mujeres con unos altos niveles de formación y no era gente de la más humilde clase – económicamente hablando, claro está… más facil, más cómodo, unos chats… y cuando te das cuenta… te dejan el número de teléfono para que las llames… Lee el resto de esta entrada

Nieves madrugadoras

Viva la originalidad y el espiritu vivo de mi madre

Viva la originalidad y el espíritu vivo de mi madre

No mucho que decir, los gélidos días de este otoño han tenido su broche blanco este fin de semana.

Nevó como hace mucho tiempo. A mi me recuerda a la ida a Liberia, finales de enero del 2006, una nevada los incomunicó durante varios días en casa.

Parece que la historia se repita, tal vez sea para que me quede el vivo recuerdo del invierno… y que en una semana, simplemente será un recuerdo para mi.

El trabajo, la nueva realidad de Angola y su medio rural se presentan como nuevo destino, nuevos retos y bueno, ocho meses que estoy dispuesta a no desaprovechar…

Pues nada, ahí os dejo con un saludo y el paisaje

hasta otra ;)

inmersión

Todavía sigo dándole vueltas a la inmersión rural y cultural que hice el otro día con mi madre a un pueblo de los Ancares, ya casi en Galicia llamado Pomarín…el viaje de ida fue rápido, las modernas e imperiosas autovías reflejo del progreso, te hacen sentir lo rápido que se puede acceder a cualquier lugar,al mismo tiempo que te desvinculas de la realidad de los pueblos que casi, casi, sobrevuelas. En poco tiempo, nos vimos en un cruce que, por carreteras estrechas, curvas de vértigo, pendientes eternas nos llevaron a nuestro esperado lugar. La densa niebla y el agua desperndia de las nubes en forma de llovizna, sirvieron como telón de fondo al Señor Ricardo, que salía entre sus gallinas a recibir la visita. El entorno y él mismo con sus madreñas, “boina”, y “gillada” me ayudaron a recordar lo entrañable de estos medios tan naturales. Se trataba de negocios… de “ganao”. Como he hecho desde niña, a pie de cañón, atendí con gran atención el “trato” entre los dos negociantes.

Uno de los privilegios de los pueblos fronterizos es el enriquecimiento del lenguaje. Durante un buen rato los dos personajes discutieron sobre el mundo, la crisis y la vaca a negociar. Él en su gallego y mi madre en su castellano… llegaban a un perfecto entendimiento sin la necesidad de cambiar su lenguaje… y es que, en el fondo existe esa cultura de entendimiento. No llegaron a cerrar el “trato”, aunque yo creo que ambos ganaron, pues al final, la escusa sirvió para que se encontrasen dos buenos amigos.

desde las calvas montañas respirando los aires de sus vecinas

desde las calvas montañas respirando los aires de sus vecinas

Para mi, la vuelta fue más sosegada, nos encontramos con otros ganaderos en un bar, bueno mejor dicho en la palloza de Balboa, pasamos entre campos labrados, campos llenos de vacas… y esta vez, dejando de lado los medios rápidos volvimos, por el Bierzo de viñas desgarradas ya de sus frutos preparándose para el reposo invernal. De nuevo en casa, sentí el vacío urbano después de la inmersión a estos entrañables parajes bercianos. Nuestros pueblos urbanos, resultado del rápido crecimiento de las actividades mineras, me hacen sentirme lejos de las realidades de nuestros antecesores. Por suerte, y gracias al trabajo que realizaron y que las minas se cerraron, nuestros pueblos están llenos de prejubilados acomodados paseantes y observantes del día a día pasar.De las minas al cielo abierto aquí ya quedan poco, las que todavía funcionan siguen agujereando la tierra y bueno, por obligación, a quienes les tocan “restauran” el suelo al que ya le fue robado el carbón. Como resultado, calvas montañas, de suelo medio recuperado, miran a sus alrededores arbolados, tratando de imaginar, en la brisa que llega de sus montañas vecinas, lo que podría ser este paisaje natural.

día de todos los santos y demás

monte bajo el cielo de mi lugar

monte bajo el cielo de mi lugar

Primer día de Noviembre del 2008, después de varias faltas por los privilegios que te permite el estar fuera, este año me volvió a tocar presenciarme en este ritual de encuentros en un cementerio.

A veces pienso, que muchas de las tradiciones que realizamos, excusándonos en lo que han hecho nuestros antepasados durante generaciones, ya no tiene sentido. Más cuando creo que lo único que se mantiene de todo esto es la superficialidad y lo exterior de lo que podría ser antiguamente, pues nuestra sociedad actual, no se puede permitir el lujo de profundizar en sentimientos, compartir o simplemente estar los unos al lado de los otros.

Tal vez porque vas creciendo, y cada vez más, tienes la capacidad de relativizar un poco todos estos momentos que mezclan la emoción de unos con la presencia de otros, y que al final te quitan las ganas de ser partícipe de esta ceremonia y lo que conlleva.

Miradas encontradas de soslayo, tratando de adivinar detrás de las canas, arrugas, ropas y apariencia, lo que se esconde detrás de aquellos que se han ido del pueblo y, que con sus mejores galas vienen al mismo en estas contadas fechas para mostrar lo mejor que tienen. Tratando de adivinar lo que se esconde en el que se quedó en el pueblo, a veces, quemado por el aire de vida de campo, o relajado por los privilegios de continuar con sus raíces en el mismo tiesto…

Años que pasan y que no vuelven, que dejan en el camino a muchos y que los sobrevivientes se encuentran en ese campo santo para pensar, tal vez por un segundo, sobre nuestra perecedera vida… todavía no somos inmortales.

Personalmente los cementerios me producen claustrofobia, me agobia la idea que mi cuerpo se vea encerrado y descompuesto en una caja para el resto de la eternidad, preferiría volar, ser libre y volver a depositarme en cualquier lugar de nuestra maravillosa naturaleza para seguir formando parte de la vida. Así, no habría la necesidad de ir a un lugar concreto a velarme, al contrario, sería yo la que velaría: podría ser el alimento de una flor al brotar de una vida…

ruralidades (II)

Resulta difícil observar como todo se acaba, como siempre, hay cosas más importantes en la vida pero a cada uno le duele lo que le toca.

12-octubre: se celebran muchas cosas, que darían mucho de que hablar. Yo quiero hablar de la feriona de Villablino, del “ganao” … y de los pequeños ganaderos del Norte de León. Lee el resto de esta entrada

… y se cerró el abadie

Abadie en su ultima noche

Abadie en su ultima noche

Bueno, esta noche me gustaría compartir con vosotros algo que ciertamente no tiene relevancia en la inmensidad del planeta, tampoco es algo que realmente sea un drama o una denuncia de las muchas injusticias que pasan en la vida, pero que humanamente me afectan… pues las vivencias en cada momento y lugar son diferentes en nuestras vidas… y que narices! me apetece brindar desde aqui un pequeño homenage a este bar que para mi siempres ha sido un lugar especial.
Se trata del único bar musical que consiguió sobrevivir en un pueblo minero a muchos cambios, muchas generaciones y que ahora pues ya debe estar cansado.
No es por ser de mi quinta, pero ciertamente el abadie conseguía mantener una esencia de lo que fueron esas décadas, conectar con gentes de generaciones diferentes bajo un mismo marco y sobretodo manteniendose al margen de todo aquello que pudiese ser comercial o que movimentase masas.
Egoistamente me hace una “putada” pues ya que durante estos ultimos meses, salir en el pueblo era ir al abadie, sin la mínima curiosidad por algo más en la noche… escuchar música, simplemente charlar, intercambiar conversaciones pensamientos dispares…ahora, la rutina de muchos viernes y sábados noche se ven radicalmente paralizada…y tristemente sin otra alternativa comparable en el pueblo.
Para mi son algo más de 10 años pasando mas o menos por el bar… muchos recuerdos, muchos amigos, encuentros… y sobretodo entrañables conversaciones… esto significa mucho no?? que será para aquellos que lleven desde ese mítico 80 viendo pasar y pasando las noches?
Para acabar y bueno, dentro de esta nube crítica por la que me desplazo me gustaría compartir este pensamiento con vosotros: el ser humano se crea sistemas de defensa a los que se aferra para continuar manteniendo la ilusión en la vida… por ello, podemos pasar de los grandes proyectos que mantienen nuestras mentes y corazones ocupados a simplemente respirar… acción vital que cuando estamos bien nos olvidamos de la misma y sin embargo, llegado el momento puede acabar por consumir todas nuestras energias.. en fin, a seguir en la lucha… de lo que cada uno quiera…

ruralidades

Después de llevar mas de tres años fuera, este año me ha sido posible pasar en casa estas fechas que habían dejado de ser costumbre para mi como son la fiesta del pueblo y también la siega de la hierba. Principalmente esta última, me permitió desempolvar recuerdos y traer hasta aquí algún que otro pensamiento.
Para los que no están muy relacionados con estos quehaceres la siega de la hierba consiste en una actividad ciertamente laboriosa de cosecha y almacenamiento de la misma para, durante el invierno, alimentar al ganado.
Mis recuerdos se remontaron unos años atrás, a cuando era niña cuando familias enteras se echaban al campo a este trabajo: los de Josepón, Rego, Pernales, Laxo, Zamora,… los del Rizo. Hombres enfundados, mujeres ataviadas, jóvenes con ropas mas cortas para, aprovechando el trabajo bajo el sol, coger el primer moreno tan deseado. Todos y todas en grupos, de cierta manera solidaria, se ayudaban para que la temida lluvia no llegase y “cogiese” las alpacas echando así por tierra el trabajo de varios días y deteriorando la calidad del sustento de los animales durante el largo invierno. Para mi era un recuerdo de cierta manera dulce, de trabajar mucho si, pero recordaba un cierto espíritu, una vida que hoy casi ahogada parece desaparecer.
Este año, muchas menos familias y muchos menos por cada familia. Con los que tuve la oportunidad de charlar apenados renegaban ya de este trabajo “este año lo haremos, pero el año que viene… ahí se queden todos sin segar”…
Como nostálgica de los tiempo antiguos este destino impermutable acaba por crearme un sentimiento de sopesar, esto se acaba y no creo que dure mucho tiempo… pero al mismo tiempo se me plantean contradicciones que no se muy bien como asimilar:
Nuestros pueblos ricos se quedan despoblados, se mueren y el campo también lo sufre, se muere… ya casi no hay animales: y es que entre otros factores políticas favorecedoras a los grandes productores en detrimento del pequeño agricultor/productor han obligado a que muchos, a pesar de su pasión por el trabajo del campo, abandonen su vida rural.

Los saberes y conocimientos de nuestros mayores desaparecen, sin embargo sistemas de máxima producción máximo rendimiento se ven apoyados y fortalecidos por nuestros gobiernos sin importar las consecuencias… un mundo desarrollado que ha desnaturalizado las relaciones del ser humano y el medio.
Así por ejemplo, el ciudadano medio de nuestro pueblo tiene la posibilidad de comprar una bonita lechuga en el supermercado, producida muy posiblemente en una súper huerta del Sur, seleccionada, plantada y tratada para las condiciones específicas del lugar con su correspondiente pesticida y fertilizante, vendida por el agricultor a un mayorista que con suerte la mandará a otra distribuidora hasta llegar a nuestro querido pueblo. En fin, después de toda la cadena que ha tenido que pasar seguramente nos comamos una lechuga viajera, mientras tanto, sin darnos cuenta, estamos formando parte de un sistema totalmente insostenible para nuestro planeta y mas concretamente para nuestro medio rural..
Será que hay alternativa??
Me considero un poco ilusionista pero creo en el derecho a escoger como ciudadana media, en mi día a día, continuando en la medida de lo posible con la actividad que nuestros antepasados han realizado durante siglos.Tener una huerta, generar nuestros propios alimentos, ser independientes… son realidades que significan mucho mas de lo que se puede pensar.
Tal vez en nuestras latitudes no nos demos cuenta, pues de cierta manera podemos “tener de todo” pero para tantos medios rurales en el mundo llenos de campesinos en dificultades, la alternativa es la soberanía alimentaria. Seamos conscientes de que es necesario que todos pongamos de nuestra parte por salvar nuestro medio rural.

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 25 seguidores