Archivos diarios: diciembre 19, 2011
Juegos de imagen Donna Karan en Haiti
Nos guste o no, la vida de los ciudadanos de a pie, de los ciudadanos medios y de aquellos que intentamos sobrevivir nos ahoga cada día un poco más.
Llevo ocho meses en la ciudad que más estereotipos de belleza se pueden otorgar a un lugar. Sus barrios más céntricos concentran no sólo una belleza inmobiliaria inacabable sino que también se decoran de luces de todos los colores y de gentes dominadas por gustos distinguidos inspirados por un exceso de todo.
Pero en sus grandes avenidas, en las calles empedradas, al lado de los bancos, tiendas y panaderías se concentran, a veces en grupo, a veces acompañados por animales, a veces solos (indi)gentes de todas las edades denigrados hasta el límite de echarse a la calle a pedir. El frío y la lluvia les hace los días todavía más difíciles. A pesar de ello, el alcohol, la desesperación y la propia miseria les empuja a aparcarse en frente de las grandes tiendas donde millones de personas en estos días entran y salen alimentando el ego de la ciudad. El contraste salta a la vista, los desamparados no les queda más que arrodillarse, inclinarse hasta tenderse tirados en el suelo para mendigar. Aunque a veces escucho quejas, aunque a veces la gente sufre al verles así, aunque se me remueve el alma al verlos, de cierta manera, al final tienes que vivir con ellos. Los habrá que se acostumbren a pesar de que la llamada de atención sea cada vez, más y más fuerte.
Aún en esta burbuja, la pobreza penetra y nos recuerda la dureza de una realidad que a la ciudad de la luz también la oscurece y rememoran también que fuera de la burbuja hay mucho mucho dolor en muchas partes del mundo.
Sin embargo, y es por eso que hoy quiero lanzar un grito de protesta, la “creatividad” adulterada por la excentricidad se permite a gentes como Donna Karan de realizar una campaña publicitaria en Haití permitiéndose poner en frente de un par de muchachos a Adriana Lima luciendo un lujoso y ostentoso modelo permitiéndose el lujo de decir que dicha campaña “infunde el vibrante espíritu de Haití con la sexy inspiración de Nueva York” asegurado que la campaña busca “dar a conocer la cultura haitiana”.
Evidentemente Donna Karan ha conseguido asegurarse la publicidad para la próxima campaña, pero ha conseguido también consagrarse como una insensata e irrespetuosa con las desgracias que les han tocado vivir a la población haitiana, restregando en frente de su pobreza valores erróneos de occidente que no hace más que confundir aún más una población que se pelea por sobrevivir. Lee el resto de esta entrada
