Autorretrato de un presente
Después de mucho tiempo, esta semana volví a recorrer mi cabeza con mis cabellos trenzados. De cierta manera, despecho de un presente desconcertado; de cierta manera, un reencuentro con un pasado que no deja de ser cercano… Sí, recuerdos de colores y olores de lugares y gentes diferentes que se han tatuado poco a poco en mi…
Hoy me duele el alma, pero se que forma parte de estar viva.Incomprendida, mi mirar va más allá de cada local. Lejos de manifestar una afinidad con unos y otros, solamente me quiero expresar…
Alejándome de cualquier estereotipo o de cualquier tópico salí a Strasbourg – St. Denis, me dejé perder por sus calles y pasajes. Sentí y miré a sus gentes de diferentes fronteras que se encuentran y conviven en un París tan diverso…
Sin darme cuenta, desemboqué en una peluquería que me obligó decidirme a materializar mi deseo. Como parte del ritual en la negociación del precio, mi color va delante de cualquier cosa que pueda decir, y honestamente, me faltaron ganas para negociar. No soporto los salones de belleza, pero como para todo los demás éstos son diferentes. Nada de revistas del corazón. De fondo, los sonidos de África y en el suelo, el desorden calmado. Como no podía ser de otra manera, en la misma sala, varias mujeres dormían sin guardar cualquier tipo de compostura esperando la llegada de algún cliente, para continuar también discutiendo sus problemas donde todas tienen algo que decir. De nuevo, regresan los recuerdos del continente negro. Hablamos de la familia, de nuestro corazón, de nuestros orígenes lejanos y lo que dejamos atrás.
Una cita, me hizo salir un poco apresada. Tal vez me vuelva a trenzar, todo depende del peso de mi alma. De recompensa, los halagos de las gentes simples, contentos de lo bien trenzado. Ese alago calma el furor de mi pena. Y de cierta manera, me justifica y me regocija en el pintoresco retrato de mi presente.
Publicado el septiembre 13, 2011 en ciudades, gentes, París y etiquetado en colores de África, peinados africanos en blancos, Strasbourg – St. Denis. Guarda el enlace permanente. 1 comentario.

Excelente comentario , yo creo que el destino dictara su relevancia en este caso seguire de cerca su post saludos